Órganos vestigiales… lo que nos sobra

Añado aquí este post escrito por awawiwa. Llegué a él casi por casualidad, buscando información sobre Spinoza, luego sobre la glándula pineal que trajo de cabeza a más de un filósofo, para terminar investigando sobre la curiosidad de que esta glándula tenga células fotorreceptoras cuando está por decirlo así, a oscuras. Entonces me pregunté qué queda de vestigial dentro de nuestro organismo. Lo cojo prestado para completar con algunas imágenes y aportar alguna reflexión. La primera de ellas es que al ser la ciencia un saber no definitivo, penúltimo podemos decir, el hecho de que un órgano se establezca como vestigial no significa que dentro de x años se encuentre en él alguna utilidad que falsifique dicha afirmación. Pero hasta entonces, y aquí viene mi segunda reflexión, el hecho de tener en nuestro cuerpo órganos o estructuras inútiles tiene implicaciones filosóficas y religiosas que no hay que desestimar, tanto en el apoyo a la evidencia (que no teoría) evolutiva como al rechazo a la idea de una creación perfecta, sin tacha, determinista.

Añadir también otro post que trata el tema en profundidad: Humanos, ¿creados o evolucionados? (¿Acaso el Gran Relojero añadiría a un Reloj engranajes desdentados que impidieran el buen funcionamiento del mismo? ¿Es posible que el Gran Pintor realizara trazos sin sentido que desvirtuaran su gran obra? ¿Podría ser que el Gran Ingeniero añadiera a su Obra Maestra elementos, mecanismos, que la distorsionaran, que no realizaran correctamente su función o que la pusieran en peligro? Por supuesto que no. Por esa razón es un Diseñador Inteligente, omnipotente y omnisciente.)

Pues bien, aquí empieza:

Un órgano vestigial es un órgano cuya función original se ha perdido durante la evolución. En 1893, Robert Wiedersheim publicó una lista de 86 órganos humanos de los que se desconocía su función. Teorizando que eran vestigios de la evolución, los llamó “vestigiales”.

Hoy en día, la lista de órganos humanos considerados como vestigiales es mucho menor, y muy debatida. Incluye, por ahora, el apéndice y el cóccix (coxis). Mucha gente mantiene que el cóccix es el resto de una cola perdida. Las muelas del juicio también son vestigiales. Asimismo, la plica semilunaris, es un residuo vestigial de la membrana nictitante (el tercer párpado) en otros animales.

El fenómeno de la “carne de gallina” en los humanos bajo condiciones emocionales severas es un reflejo vestigial; su propósito en nuestros ancestros era elevar el vello corporal para aparentar un mayor tamaño y amedrentar a los enemigos.

Algunas características pueden ser vestigiales en uno de los sexos pero no en el otro, ya que son homólogos, pero no comparten funciones similares entre los sexos. Órganos con distintos propósitos en un sexo, por ejemplo, el pezón, puede ser más o menos inútiles en el otro, pero no tan dañinos como para representar una desventaja evolutiva. Estas características se convierten en vestigiales en dicho sexo. El clítoris ha sido descrito como un pene vestigial por algunos científicos, como Stephen Jay Gould. Otros argumentan que el clítoris sirve para una función reproductiva importante en el orgasmo femenino.

1. Apéndice:
El apéndice se encuentra ubicado cerca del punto de unión del intestino delgado y el colon y, en ocasiones, puede infectarse. Aunque muchas personas están familiarizadas con la apendicitis, ésta es una enfermedad relativamente rara que requiere de un tratamiento quirúrgico llamado apendicectomía para la extirpación del apéndice. El tiempo de recuperación para una apendicitis no complicada es, por lo general, de sólo tres días ya que este órgano no se le conoce función alguna.

2. Cóccix (coxis)
El hueso cóccix o coxis es un hueso corto, impar, central y simétrico, compuesto por cuatro o cinco piezas soldadas (vértebras coccígeas) en forma de triángulo, con base, vértice, dos caras laterales y dos bordes.Se encuentra debajo del sacro, con el cual se articula y al que continúa formando la última pieza ósea de la columna vertebral.

3. Muelas del Juicio
También llamados terceros molares o cordales. Se les puso ese nombre debido a que aparecen frecuentemente entre los 17-18 años (cuando se dice que se comienza a tener juicio o uso de razón). Éstas muelan fueron útiles en el pasado pues aportaban potencia masticatoria cuando aún no preparábamos los alimentos y éstos estaban más duros.
Con el paso de miles de años, nuestros maxilares (los huesos que forman la mandíbula) han ido disminuyendo de tamaño, pero conservamos el mismo número de dientes, es decir, 32. La evolución de los huesos no ha ido pareja a la evolución de los dientes.
Como las muelas del juicio son las últimas en salir, éstos no tienen sitio por donde hacerlo y provocan los problemas que todos conocemos por la falta de este espacio.
Sin embargo, hay excepciones, hay un 10% ya de la población que no posee estas muelas y se libra de este padecimiento. Mientras, el 90% restante, tenemos 32 dientes y un espacio infímo para todas ellas. Lo más probable es que con el paso de miles de años ningún ser humano posea al final estas muelas.

4. Repliegue Semilunar de la Conjuntiva

Es un engrosamiento de la conjuntiva en el ángulo interno del ojo y oculto en gran parte por los párpados. El interior del repliegue puede poseer una lámina cartilaginosas y/o fibras musculares. Vestigios de la membrana nictitante o también llamado tercer párpado presente en animales inferiores. Al cerrarlo, durante la inmersión, actúa cómo membrana protectora de la córnea en los anfibios. Se cree que este repliegue está involucrado en algunas formas de ojos secos.

5. “Carne de Gallina”
Cuando se produce por situaciones emocionales fuertes, es un reflejo vestigial. Los músculos piloerectores provocan la erección del pelo. Su función hace miles de años era la de aparentar un mayor tamaño para asustar a los enemigos. La carne de Gallina sólo tiene cierta, aunque escasa utilidad, en situaciones de frío para evitar la pérdida de calor pero su eficacia es prácticamente nula.

6. Tubérculo de Darwin
El tubérculo de Darwin es un engrosamiento del borde la oreja presente en muchos seres humanos, y se interpreta como vestigio de la punta de la oreja común en mamíferos.

Fuente:
http://www.newscientist.com/channel/life/dn13927-five-things-humans-no-longer-need.html?feedId=online-news_rss20

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Una respuesta a Órganos vestigiales… lo que nos sobra

  1. José dijo:

    Jesús te ama.

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