Introducción
No puedo caminar tanto. Cada vez que lo hago mis pies activan el engranaje del pensamiento, y mastico todo aquello que me suscita interés. ¿Le interesará a otros? Me vienen mis propias palabras: “No importa, de hecho creo que bien poco de lo que aquí escriba interese o importe realmente” Antes de ayer, pasando por las ruinas del Palacio de Maximiliano Hercúleo, me vino a la mente una frase “Hemos olvidado a nuestros héroes” Leído ahora me parece una cursilada con mayúsculas, pero quizás entrañe alguna verdad, en aquel momento tenía todo el sentido del mundo.
Los héroes se encuentran en la raíz de la civilización, en el comienzo de nuestra propia historia. Fueron el ejemplo a seguir para muchas generaciones, estuvieron presentes en el nacimiento de la literatura, del teatro y su recuerdo se transmitió en las plazas públicas, oralmente. Daban cuerpo al comienzo difuso de un pueblo. Pero después de muchos siglos no sabemos muy bien qué fue de ellos; pero después de muchos siglos aún nos cuesta reconocer a los héroes del ahora, esos que se encuentran entre nosotros y que poco tienen que ver con aquéllos otros, cargados de debilidades y manchados con sangre.
Albert Camus: “No se nos dice nada sobre Sísifo en los infiernos. Los mitos están hechos para que la imaginación los anime.”
Por debajo de los dioses y un peldaño por encima de los hombres, ésta es su historia.
Áyax Telamonio
Es también conocido como Áyax el Grande. Sus hazañas fueron múltiples ante la fortaleza de Troya: defendió el cadáver de Patroclo frente a los troyanos, luchó un par de veces contra el mismísimo Héctor quien le obsequió con su espada por el valor demostrado. No fue ni tan sabio ni tan hábil como otros héroes pero sí el único que nunca necesitó la ayuda de los dioses en el campo de batalla, saliendo ileso de todos los lances.
Al morir Aquiles, lucha por hacerse con su cuerpo y enterrarlo junto a Patroclo ante el astuto Odiseo, tras lo que ambos reclaman su armadura. Cuando ésta es concedida a su adversario, Áyax entra en un estado de locura; empujado por los dioses(como menciona Sófocles) confunde a un gran número de reses con los líderes aqueos, matando a todos los animales en su propia tienda. Cuando cae en la cuenta de su grave error, ya con el orgullo herido, se despide de su familia(Teucro y su concubina Tecmesa) y sólo, se lanza contra su espada, obsequio de Héctor.

¡que tío!
jo me ha encantado..
la mitologia y la historia en general me ,gusta
de donde sea
no sé qué fué de aquellos heróes..pero hoy diia sigue habiendo muchos..
no crees?
mi héroe,todos aquellos que luchan por un mundo mejor.por los niños por la vida en general
por las injusticias ,por todo lo relacionado con la ayúda a los demás
sin cobrar nada a cambio,siendo totalmente altruista
un abrazo
de hormiga
¿andé zipote está el “Palacio de Maximiliano Hercúleo”? :-O
Hola mi escueto Sosias jaja. El templo de Maximiliano Hercúleo se encuentra junto a la estación de trenes de Córdoba. Se descubrió gracias al soterramiento de las líneas del AVE, pero esa fue su condena, se destruyó el 70% del conjunto arquitectónico. Un abrazo!
Luego de la muerte que es lo que pasa???? me contaron q los atridas ordenaron no enterrarlo :s:S:S:S:S:S:S:S:S???
Juanjo, buena pregunta: En el último acto, los jefes discuten lo que harán con el cadáver de Áyax. Su hermanastro, Teucro, desea sepultarlo, a pesar de que Menelao y Agamenón lo habían prohibido. Aunque había sido su rival, Odiseo los persuade para que se entierre a Áyax con honores. (Wikipedia)
idoloo yo qiero una foto de Áyax el grande.
durante mucho tiempo me intereza la historia de los heroes griegos, en particular la de ayax. si bien es cierto que no era favorecido por dioses tambien lei que solo su costilla era su punto devil. que hay de real en este mito? me gustaria saber mas a fondo el origen de este mito.
El fin de Ayax Telamonio no es el que se redacta en las Tragedias, nada de eso, Ayax murio regreso a su patria despues de haber destruido Troya. Peseidon lo ataco con una piedra gigante en el Ponto, debido a que Ayax decia con soberbia que a pesar de los dioses el regresaria a casa.